<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-17962556</id><updated>2011-12-03T06:57:45.655+01:00</updated><title type='text'>Las Cosas de Paco</title><subtitle type='html'>Pues eso, mis cosas, mis reflexiones, mis cuentos... lo que me define.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Francisco Palacios</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06072032192273360819</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>10</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17962556.post-113276253758509133</id><published>2005-11-23T17:07:00.000+01:00</published><updated>2005-11-23T17:15:37.596+01:00</updated><title type='text'>Para gustos, los colores...</title><content type='html'>Buenas:&lt;br /&gt;¿Cuantos colores conoces? Si eres hombre, pues alrededor de diez, veinte... si conoces alrededor de 30, seguramente tambien te gustaran las peliculas de romanos y los discos de la Streisand.&lt;br /&gt;Pues tio, hay tantos colores como mujeres en el globo; para ti solo existe el morado, error; estan el morado, el lila, el malva... podria seguir, pero seria agotador.&lt;br /&gt;Tio, el burdeos es un color, no es un vino, y el camel tambien... y el camel light, es un color tambien?&lt;br /&gt;Pero el remate del tomate (rojo o verde) es que hay color llamado BLANCO ROTO, si, si, como oyes, BLANCO ROTO... pero que se le puede romper a un color? un brazo? entonces seria BLANCO ESCAYOLA.&lt;br /&gt;¿Y por que no rizamos mas el rizo (si ello fuera posible)? Por que no un blanco arañado, blanco refregones, blanco resquebrajado, blanco desconchado, blanco totalmente hecho polvo pero no te preocupes que esta aun en garantia, blanco levemente herido sin llegar a la gravedad, blanco con traumatismo craneoencefalico...&lt;br /&gt;En fin, cuando no sepa que escribir, no se en que blanco me quedare.&lt;br /&gt;PD: No hay un puñetero acento porque mi teclado hace cosas raras. Ea.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17962556-113276253758509133?l=lascosasdelpaco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/feeds/113276253758509133/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17962556&amp;postID=113276253758509133&amp;isPopup=true' title='34 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/113276253758509133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/113276253758509133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/2005/11/para-gustos-los-colores.html' title='Para gustos, los colores...'/><author><name>Francisco Palacios</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06072032192273360819</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>34</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17962556.post-113204922236791823</id><published>2005-11-15T11:01:00.000+01:00</published><updated>2005-11-15T11:07:02.376+01:00</updated><title type='text'>Por fin algo de cordura</title><content type='html'>Estimados blogoyentes:&lt;br /&gt;Asombrado, me congratula ver como la Iglesia, por una vez y sin que nadie salga ardiendo en una pira, salta a la calle a apoyar una manifestación con tan altas miras como la del sábado. Por fín, la Iglesia católica española se moja, y pide por el fín de la guerra de...ah, perdón, por fín la Iglesia española se moja y exige a los gobiernos la entrega del 0,7% de sus ingresos para los paises del tercer....ups, tampoco, por fín la Iglesia española apuesta firmemente porque el Vaticano ceda parte de su patrimonio para acabar con...vaya, por fín la Iglesia española cree que el preservativo puede acabar con la epidemia de SIDA en África...uff, tampoco..., ya era hora de que la Iglesia española hiciera algo en favor de los más necesitados: ellos mismos....ahooooooooooora.&lt;br /&gt;Pos eso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17962556-113204922236791823?l=lascosasdelpaco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/feeds/113204922236791823/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17962556&amp;postID=113204922236791823&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/113204922236791823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/113204922236791823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/2005/11/por-fin-algo-de-cordura.html' title='Por fin algo de cordura'/><author><name>Francisco Palacios</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06072032192273360819</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17962556.post-113199044926344540</id><published>2005-11-14T18:45:00.000+01:00</published><updated>2005-11-14T18:47:29.276+01:00</updated><title type='text'>Otro Cuentito: Carta a Mariloli</title><content type='html'>Estimados amigos:&lt;br /&gt;Hoy os cuelgo otro cuento, a ver que os parece este.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carta a Mariloli&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Querida Mariloli:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que cuando te lleguen estas letras te encuentres mejor y te estés recuperando de ese inesperado accidente que nos separó (afortunadamente). Yo bien, gracias, también me voy recuperando poco a poco. Gracias a Dios, las enfermeras son unas (torturadoras) estupendas profesionales y los médicos siempre andan ( locos por bajarles las bragas a las enfermeras) preocupados por mi estado e intentando (matarme) satisfacer mis deseos.&lt;br /&gt;Aquí, tirado en la cama, tengo mucho tiempo para pensar, y recordar el (infausto y negro) hermoso día en que (me atrapaste en tus redes) nos encontramos. Era una preciosa tarde de verano; yo estaba sentado en la terraza de aquel bar, tomándome un (whisky doble) capuchino, y tú te sentaste en la mesa de al lado. No pude evitar que mi mirada se clavara en tus (muslos) ojos. Recuerdo que pasé un buen rato acariciando (tus pechos) tu pelo con mis ojos. Decidido a todo, me levanté de mi silla y me acerqué a ti para invitarte a tomar algo. Tú (te negaste en redondo) aceptaste, dedicándome (un corte de mangas) la más dulce de las sonrisas. Mientras permanecimos allí sentados, no paraste de (insultarme) hablar de tu vida, de (pegarme patadas en la espinilla) preguntarme sobre mis cosas… Yo te observaba ensimismado, intentando adivinar que se ocultaba tras aquella (blusa) mirada cautivadora. Intentaste llamar la atención del (policía de la esquina) camarero, pero un (depravado) caballero como yo no podía permitir que pagaras.&lt;br /&gt;Nos levantamos de la mesa y me pediste que te (dejara en paz de una puñetera vez) acompañara a casa. Eso me (excitó) halagó, puesto que no soy muy agraciado físicamente, y en muy pocas ocasiones puedo (atosigar) acompañar a una hermosa mujer como tú. Me agarraste del brazo (te agarré del brazo), y así (te arrastré) paseamos hasta tu casa; estabas nerviosa, y lo notaba en (tus constantes tirones) tu mirada, en la rapidez de tus pasos, en lo acelerado de tu pulso. Y yo también lo estaba; lo notaste en el (bulto de mi pantalón) sudor que comenzaba a aparecer en mi frente. Ya ante tu portal, pensé que sólo querías que te acompañara hasta allí, y por eso (te empujé contra la pared del portal) me despedí de ti, pero me dijiste que (por favor, déjame, por favor) si no quería tomarme una copa. Gratamente sorprendido, accedí, y seguí tus pasos hasta la puerta de la casa, donde te volviste y (me arañaste la cara como una puñetera gata rabiosa) me dedicaste una preciosa sonrisa.&lt;br /&gt;Pasamos (te empujé) al pasillo, encendiste la luz (encendí la luz) y (puse mi navaja en tu cuello) me dijiste que me sentara en el sofá, que querías ponerte cómoda. Allí sentado (te arranqué la ropa y la hice jirones) esperé a que volvieras (te tiré sobre el sofá), con una ropa más cómoda y con dos vasos de whysky en las manos (atando tus manos a la espalda).&lt;br /&gt;La velada fue fantástica; hablamos (te violé) durante horas (durante horas), cruzándonos (hostias, insultos, arañazos) miles de sonrisas, hasta que (soltaste tus manos de la espalda) me dijiste que si me apetecía bailar. Yo accedí encantado, y me levanté para (esquivar el candelabro del aparador) agarrarme a tu cintura, y así (empujarte contra la mesa del salón) bailar, mejilla con mejilla. Pero claro, no todo iba a ser perfecto; según parece, alguno de tus vecinos no es muy (inteligente y discreto) amante de la música, y avisó (a la policia, a la guardia civil y al ejército) al portero, quejándose de (los golpes, los alaridos y los gritos de socorro) nuestra pequeña sesión de baile. Así que, en cuestión de unos minutos, (la policía) el portero empezó a (aporrear) llamar a la puerta, interrumpiendonos. La verdad, su educación deja mucho que desear, porque nada más abrir la puerta (sacaron las porras) empezó a gritarnos, y no pude más que (ponerte la navaja en el cuello) decirle que se calmara, y añadí que (te rajaba) la pondríamos más baja, si era eso lo que deseaba (si no me dejaban salir).&lt;br /&gt;Tú estabas (amoratada y desnuda) un poco violenta, porque no te esperabas esa reacción del portero, así que decidí que lo mejor era (salir de allí pitando) dejarlo todo tal y como estaba, e irme de allí. Pero él (ellos) no cejaba en su empeño, y uno que es muy hombre (intenté zafarme de todos) no pude resistir más sus (sus golpes y patadas) provocaciones, lo que nos llevó a una tremenda (paliza) pelea, que me ha dejado en este estado en el que me encuentro. Todo pasó tan rápido que a veces creo que es un sueño (pesadilla); no pude (rematar la faena contigo) despedirme de ti, pero espero que esta carta sirva para eso.&lt;br /&gt;Bueno, eso es todo (vete preparando); espero que nos volvamos a ver (no dudes que te buscaré) en un lugar en el que no nos molesten (en un descampado solitario junto al vertedero), como un pequeño bar, para terminar nuestras conversación (y dejarte tirada en medio del campo) y nuestro baile.&lt;br /&gt;Tuyo afectísimo, Manolo.&lt;br /&gt;P.D. : Si quieres escribirme (escribirnos), te adjunto la dirección a la que puedes hacerlo&lt;br /&gt;Manuel Pérez (Juan López) (Paco Gámez) (Antonio Gutierrez)&lt;br /&gt;Hospital Psiquiátrico de Tordesillas&lt;br /&gt;Pabellón de Personalidades Múltiples&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17962556-113199044926344540?l=lascosasdelpaco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/feeds/113199044926344540/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17962556&amp;postID=113199044926344540&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/113199044926344540'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/113199044926344540'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/2005/11/otro-cuentito-carta-mariloli.html' title='Otro Cuentito: Carta a Mariloli'/><author><name>Francisco Palacios</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06072032192273360819</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17962556.post-113078789178319575</id><published>2005-10-31T20:39:00.000+01:00</published><updated>2005-10-31T20:44:51.796+01:00</updated><title type='text'>Hostias, ha sio niña</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Guenas:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Para mi sorpresa, Leti I de Españññña ha dado a luz una niña, cuando yo me esperaba que los de la clínica Rubber (¿¿¿con dos b o con una???) forzaran a la madre Naturaleza a parir varón. Pero éte aquí que no, que si se mira los pies, tiene los patucos rosas, y se llamará Leonor. Ea.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y digo yo, que esto a Zapa le habrá sentado como una patada en la entrepierna. Porque claro, loquito que anda por reformar la Constitución, a cuenta del Estatut, y ahora resulta que la va a tener que reformar, pero por la pequeña Leonor. Y eso de atrasar la reforma de la Ley Sálica, que ahora no corre prisa... sí, sí, pero ¿Zapa va a perder la oportunidad de ser ÉL quien permitiera a una mujer reinar, a pesar de que pudiera o pudiese tener hermano varón? Pos va a ser que no.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Así que, seguramente, cuando Maragall and socies le recriminen el retraso de lo suyo, él les contestará: "Eso, a los de la Rubber..."&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17962556-113078789178319575?l=lascosasdelpaco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/feeds/113078789178319575/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17962556&amp;postID=113078789178319575&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/113078789178319575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/113078789178319575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/2005/10/hostias-ha-sio-nia.html' title='Hostias, ha sio niña'/><author><name>Francisco Palacios</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06072032192273360819</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17962556.post-113031959138489191</id><published>2005-10-26T10:12:00.000+02:00</published><updated>2005-10-26T11:39:51.420+02:00</updated><title type='text'>Reflexiones del reflejo de mi Imagen en un espejo</title><content type='html'>Buenos días:&lt;br /&gt;Hoy me he levantado pelín filosófico, así que cuidado...&lt;br /&gt;- Frente a mi casa hay una farola. Si nadie la mira, ni piensa en ella... ¿la farola sigue allí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es más, si cuando me acuesto nadie piensa en mí, ni sueña conmigo, ni se acuerda de mí, ¿desaparezco de la cama, y vuelvo a aparecer cuando me despierto? ¿O me despierto cuando alguien se despierta antes que yo, y me mira, o me piensa, o me recuerda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y si nadie me pensara, recordara, soñara... desaparecería y sólo quedaría de mí unos calzoncillos bajo las sábanas? Ojú, que miedo, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué coño es lo que llevaba el cigarro que me fumado al levantarme, que hace que piense estas cosas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para terminar, una chorradita:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tras meses de silencio, de buscar las palabras y no encontrarlas, de verse atrapado ante la oscuridad blanquecina de la página en blanco, las musas lo visitaron y le musitaron al oido. Rápidamente, se sentó ante la máquina de escribir, sintiendo en sus dedos la electricidad que precede a la creación, y tecleó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Tras meses de silencio, de buscar las palabras y no encontrarlas, de verse atrapado ante la oscuridad blanquecina de la página en blanco, las musas lo visitaron y le musitaron al oido. Rápidamente, se sentó ante la máquina de escribir, sintiendo en sus dedos la electricidad que precede a la creación, y tecleó:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Tras meses de silencio, de buscar las palabras y no encontrarlas, de verse atrapado ante la oscuridad blanquecina de la página en blanco, las musas lo visitaron y le musitaron al oido. Rápidamente, se sentó ante la máquina de escribir, sintiendo en sus dedos la electricidad que precede a la creación, y tecleó:..."&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17962556-113031959138489191?l=lascosasdelpaco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/feeds/113031959138489191/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17962556&amp;postID=113031959138489191&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/113031959138489191'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/113031959138489191'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/2005/10/reflexiones-del-reflejo-de-mi-imagen.html' title='Reflexiones del reflejo de mi Imagen en un espejo'/><author><name>Francisco Palacios</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06072032192273360819</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17962556.post-113016971728268934</id><published>2005-10-24T17:42:00.000+02:00</published><updated>2005-10-24T18:02:16.726+02:00</updated><title type='text'>Y ahora?</title><content type='html'>Bueno, bueno, ese fué mi primer cuento. Ahora me gustaria saber la opinión del personal al respecto, pero crítica constructiva y destructiva, nada de ohhhhh que chuuuuuuuuulo, ni pijotadas por el estilo. Tampoco quiero comentarios del estilo de "muy cercano prosísticamente a Proust, pero diametralmente opuesto a la dinámica constructivista de los neoclásicos azerbayanos..". Me vale con qué es lo que te gusta más o menos, lo que odias, no tragas, o sencillamente si parece una redacción que le mandaron en el colegio a una cualquiera de las candidatas a Miss España. Vale? Pos eso...&lt;br /&gt;De todas maneras amenazo con colgar otro cuento más, posiblemente mañana.&lt;br /&gt;Aparte de eso,me gustaría dejar mi opinión al respecto de la Cruzada Antinicotina que me rodea. Vale que es malo para la salud, vale, lo sé, sin tener que leerme lo de las cajetillas (que gran idea... para los vendedores de forritos para las cajetillas). Vale que al Estado le sale por una pasta la de gente que se pone enferma por culpa del tabaco, vale, estamos de acuerdo. Pero luego resulta que el Estado es el que se lleva una gran tajada del precio de cada uno de mis chutes de nicotina, y además decide quien y donde pone un estanco. Estamos de acuerdo en que hay que ser cívicos, preguntar antes de encenderse el pitillo, no echarle el humo en la boca a nadie que no lo desee, y demás consideraciones. Eso es cuestión de educación, no de tabaquismo. Sin embargo, siguiendo el mismo razonamiento que el Gobierno para endurecer y estrechar el cerco de los fumadores, también se podría prohibir a la gente que circule en coche. Todo Cristo en autobús, metro o bicicleta. El coche también mata a mucha gente al año, y sus humos no es que sean demasiado agradables, aparte de que no preguntan nunca si a alguien le molesta que encienda el coche a tu lado... En fín, pajas mentales mías...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más cosas... He dejado de leer el periódico. La culpa la tengo yo, por ser andalucista, que para sufrir sólo me faltaría ser del Atlético de Madrid, hacerme masoca y fan de La Cantante Antes Conocida Como Tamara. Cuando llego a la sección de Política... bueno, ahí pocas veces aparecemos... quizás en la de sucesos? corazón? sudoku? Total, que como nada más que aparecen las siglas del P.A. al lado de algún chanchullo, mangoneo, choriceo, concierto de Karina o cosas por el estilo, pues cuando las veo, me las salto.. A ver si algún día puedo volver a mirarlas con orgullo...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17962556-113016971728268934?l=lascosasdelpaco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/feeds/113016971728268934/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17962556&amp;postID=113016971728268934&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/113016971728268934'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/113016971728268934'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/2005/10/y-ahora.html' title='Y ahora?'/><author><name>Francisco Palacios</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06072032192273360819</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17962556.post-112981551602983729</id><published>2005-10-20T15:37:00.000+02:00</published><updated>2005-10-20T15:38:36.036+02:00</updated><title type='text'>El Partido del Siglo (y III)</title><content type='html'>En el vestuario, el entrenador arengaba a sus jugadores, reclamándoles el máximo sacrificio; no todo estaba perdido, y mayores hazañas se había visto en el mundo del deporte. Saltaron al campo con nuevos bríos, dándose ánimos entre ellos, conjurándose para lograr, como mínimo, el empate. Cuando los jugadores del Atlético los vieron salir, se asustaron más aún de lo que lo estaban, y a Seghiñiño, central brasileño fichado las pasadas Navidades, le atacó un repentino acceso de gastroenteritis que lo tuvo retenido en el servicio más de media hora.&lt;br /&gt;Parecía que todo estaba dando sus frutos; a los quince minutos, los locales habían conseguido marcar tres goles como tres soles, y el resultado estaba tan apretado como los calzoncillos de un novio en el baile de las fiestas de la matanza. Los comentaristas deportivos no daban crédito a lo que estaba sucediendo; sin lugar a dudas, aquel era el partido más extraño y emocionante que habían visto en sus vidas, e intentaban transmitir esas sensaciones a sus oyentes. La grada volvía a botar, a saltar, a gritar; las palmas y los puros echaban humo, y hasta Isabelita pedía a gritos en el hospital que la llevaran otra vez al campo, y que le dieran por culo a los puntos, a la placenta, al cordón umbilical y a toda la familia de la matrona.&lt;br /&gt;Pero claro, no todo iba a quedar así; Jacinto, que casi no tocaba la pelota en la segunda parte porque sus compañeros parecían no tenerle en cuenta, empezó a tocarla de nuevo, pero en el sentido equivocado. Provocó tres penaltis, uno de ellos agarrando la pelota en el centro del área en una espléndida palomita, marcó dos goles en propia puerta y sacó tres debajo de los palos, pero debajo de los palos del Atlético. En fin, cuando el árbitro señaló el final del partido, el marcador reflejaba un vergonzante 4 a 7, y eso que los visitantes fallaron uno de los penaltis aposta, pegando la pelota en el banderín de córner. La tragedia era de dimensiones descomunales: varios aficionados aparecieron ahorcados con la bufanda del Sporting en los servicios del estadio; los jugadores del Atlético corrieron como posesos, y se montaron en el autobús sin siquiera cambiarse; los periodistas desmontaron los equipos, recogieron sus cosas y desaparecieron antes de que la cuestión tomara tintes color sangre.&lt;br /&gt;Nadie se movía de las gradas; un silencio espeso y oscuro, como una taza de chocolate, lo rodeaba todo. Jacinto y sus compañeros se quedaron en el terreno de juego. Algunos lloraban, otros arrancaban trozos de césped a bocados, y el portero se daba cabezazos contra el poste. Nadie supo luego quién comenzó a moverse; sólo se sabe que, en cuestión de segundos, todo el público saltó las vallas y empezó a correr detrás de los jugadores, del entrenador y de los que, estupefactos, permanecían sentados en el banquillo. Todos corrían buscando una salida, menos Jacinto, que seguía sentado en la hierba con una expresión de satisfacción fuera de lugar. Tampoco nadie supo explicar el por qué, pero a los jugadores sólo les dieron unas cuantas patadas en las espinillas, un par de tortas y poco más, pero no pararon hasta arrinconar al entrenador contra el córner; el pobre tenía la cara del color de la cal, y arrodillado pedía por favor que no le hicieran daño, que no tenía culpa de nada, que aquello era sacar las cosas de quicio, por Dios, sólo es fútbol, sólo es...&lt;br /&gt;Alguien, no se sabe quien pero parece que fue Mariquita, la niña de la estanquera, dio el primer paso y le arreó con el bolso en medio de la cara, abriéndole una pequeña brecha en la ceja. A partir de ahí, llovieron los golpes, las patadas, los bocados, los arañazos; desde fuera del tumulto se veían de volar los trozos de chandal, los mechones de pelo, los zapatos. Cuando Jacinto se levantó del suelo para ducharse, si hubiera vuelto la cabeza hacia atrás hubiese visto volar la mano izquierda del entrenador, todavía con el reloj en la muñeca, y las gafas de concha. Cuando se secaba, después de un relajante baño, y se empezaba a vestir, no quedaba rastro del entrenador, excepto un zapato y un par de empastes, que quedaron en un charco de sangre, justo en el córner. Hay quien dice que los perros de la policía no comieron nada aquella noche, y que Manolo, el del tenderete, tiene en su casa un cenicero muy particular, muy grande y redondo, que sólo saca a los más íntimos y en las noches en las que se ha bebido un par de botellas de más.&lt;br /&gt;Al día siguiente, nadie en Cañete de la Frontera levantaba la vista de los cordones de sus zapatos; María del Desamparo se encontró las vajillas, los juegos de cama, las baterías y demás en el contenedor de basura, justo al lado del portal del bloque de apartamentos, y la cerradura de la puerta cambiada. Días más tarde, desapareció del pueblo para no volver; algunos dicen que se fue a casa de unos tíos de Murcia, otros que se metió a monja, pero las malas lenguas cuentan que la han visto en un bar de topless en Alicante, frecuentado por muchos futbolistas; cosas de la vida.&lt;br /&gt;Jacinto dejó el fútbol, pero vivió como un rey a costa de la experiencia. Montó una empresa que se dedicaba a dar cursos de motivación a empresarios. Nunca más volvió a tocar un balón. Ni le volvieron a tocar las pelotas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17962556-112981551602983729?l=lascosasdelpaco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/feeds/112981551602983729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17962556&amp;postID=112981551602983729&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/112981551602983729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/112981551602983729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/2005/10/el-partido-del-siglo-y-iii.html' title='El Partido del Siglo (y III)'/><author><name>Francisco Palacios</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06072032192273360819</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17962556.post-112974318083380704</id><published>2005-10-19T19:28:00.000+02:00</published><updated>2005-10-19T19:33:00.840+02:00</updated><title type='text'>El Partido del Siglo (y II)</title><content type='html'>Jacinto sintió como la sangre empezaba a hervirle en las venas, a latirle el corazón detrás de los ojos, y casi no se dio cuenta de que estaba destrozando el ramo de rosas con la mano de tanto apretarlo. Aquel hijo de puta no había ido hoy a entrenar porque se estaba tirando a su novia, la muy... la muy... No sabía si entrar y matarlos a los dos, o entrar y matarlos a los dos. No entendía nada; la novia de toda la vida, con todo lo que había hecho por ella, y aquel hijo de Satanás, que había cenado en su casa muchísimas noches, que confiaba en él como en su padre, lo habían engañado como a un chino, pero como a un chino gilipollas. Pero decidió no entrar y cargárselos a los dos con los cuchillos de las tres cuberterías que había comprado aquella novia adúltera. El corazón le pedía venganza, las tripas le exigían sangre, pero la cabeza le decía que no, que no se merecía pasar el resto de sus días en una celda y convertirse en la estrella del equipo de fútbol de la penitenciaría. Tan despacio como llegó volvió sobre sus pasos, desandó lo andado y cerró la puerta muy lentamente. Estos polvos traerían otros lodos. Ya llegaría su hora.&lt;br /&gt;Llegó el domingo, y Cañete de la Frontera se llenó de unidades móviles, antenas parabólicas y camiones cargados de cámaras, cables y monitores. Veinticuatro horas antes del partido, las televisiones empezaron a retransmitir programas especiales, entrevistando a los parientes de los jugadores, llevando a todos los hogares la llegada de las limpiadoras a los vestuarios, informando sobre cuándo entraba el entrenador al servicio para hacer sus necesidades y demás datos trascendentales para la evolución de la Humanidad. El partido se retransmitía en directo a todo el mundo, y hasta los habitantes de una pequeña estación espacial que daba vueltas alrededor del globo podrían verlo. En un pequeño país centroamericano, el pueblo se levantó en armas, bueno, en palos, palas y rastrillos, porque el partido no iba a ser retransmitido; el propio presidente, desde su palacio de mármol blanco, tuvo que calmar a la turba, que amenazaba con saltar las vallas que lo separaban de la chusma, y prometer que el partido sería emitido, aunque al final sólo pudieron verlo unas mil personas en todo el país, que, al fin y al cabo, eran las que tenían televisión.&lt;br /&gt;Dos días antes se acabaron las camisetas, las bufandas, las corbatas y las pantuflas con los colores del Sporting Cañetiense; Manolo, que tenía un tenderete a la puerta del estadio municipal, había hecho más ventas en esos dos días que en el resto de la temporada. No había hombre, mujer, niño, pensionista o parado que no llevara alguna prenda con el morado y rojo del Sporting. Los bares y restaurantes del pueblo estaban haciendo su particular agosto, a costa de los periodistas llegados para el evento. Donde habitualmente se jugaban las partidas de parchís y mus, ahora se apilaban las grabadoras, los micros y las cámaras, y a Pepe, el dueño del Bar El Frenazo, le dolían las muñecas de tanto poner cafés y bocadillos de lomo en manteca.&lt;br /&gt;Tres horas antes del partido, no se veía ni un trocito de cemento en las gradas; el campo estaba hasta la bandera, o lo estaría si el gracioso que las robó el sábado por la noche las hubiera dejado allí. El constructor encargado de realizar la obra del estadio temblaba como una hoja pensando en la posibilidad de que aquellos pilares no aguantaran tanto peso; a veces, se le iba la mano con la arena, y allí se le fueron varios camiones de más. Como no había cabinas para todos los periodistas, se alquilaron las casas más cercanas al estadio, aquellas que tenían una terraza mirando al césped. Se montaron improvisados estudios en los balcones, y los dueños de las casas iban y venían con botellas de cerveza fría, acompañados de platos de salchichón y chorizo de la tierra.&lt;br /&gt;María del Desamparo estaba sentada en el palco con las otras novias y mujeres de los jugadores, además del alcalde, los concejales, el teniente de la Guardia Civil, el padre Benito, el presidente del club y el del equipo rival. Estaba hermosa, con un precioso traje de verano estampado de flores verdes y amarillas, justo a mitad del muslo; se abanicaba desde hacía rato, porque al sol de justicia se le añadía el calor humano de tanta gente embutida en el palco, amén del humo de los puros y los perfumes de las otras esposas.&lt;br /&gt;Cuando saltaron los jugadores del Atlético Castellano al césped, una jauría humana comenzó a gritar, a chillar, a lanzar improperios, insultos, rayos y centellas; el portero, Ramiro III, El Gato de Despeñaperros, deseaba volver a casa ya, sin esperar al comienzo del partido. Se acordaba de su mujer y sus niños, tranquilamente sentados en el salón, mientras que él se encontraba parado en medio del infierno. Sus compañeros miraban con un ojo las gradas y con el otro la puerta del túnel de vestuarios, por si acaso. Hasta los perros policía parecía que les ladraban a ellos, y temían que alguno se escapara, los cogiera en la boca y lo enterrara junto al banderín de córner, para masticarlos luego hasta los huesos. En el momento en que Cangrejo II y sus compañeros salieron al terreno de juego, las lanzas se volvieron flores, y todo el estadio saltó al unísono, embravecido, extasiado, envuelto en una nube de fervor futbolero. Miles de rollos de papel higiénico volaron desde las gradas, convirtiéndolas en el servicio más grande del mundo; el espectáculo era impresionante, y a Jacinto se le pusieron los vellos de punta. Isabelita, la floristera, se puso de parto en medio de la grada de Gol, y la tuvieron que asistir allí mismo, mientras el resto de la gente saltaba y daba vítores; el niño, que pesó tres quilos y medio, se llamó Cojoncio, en recuerdo del caballero que estaba sentado al lado de Isabelita y que la ayudó a traerlo al mundo.&lt;br /&gt;Cuando el árbitro dio el pitido inicial, los del Sporting Cañetiense se tiraron sobre el balón como leones, arrasando a sus rivales; asediaban la portería del Atlético, la bombardeaban con sus centros y sus disparos, y Ramiro III se estaba dejando la piel en la portería, parando a diestro y siniestro. En el momento en que Jarreño, centrocampista del equipo local, cayó dentro del área y el árbitro pitó penalti, pareció que a todos los asistentes al partido les habían prometido medio millón de sueldo mensual de por vida. Todos miraron a Jacinto, y él se acercó despacio a la pelota, la tomó entre sus manos y la dejó sobre el punto fatídico con tal suavidad que, más que colocar el balón, pensaron que dejaba a un niño en su cuna. Ramiro III murmuraba entre dientes, seguro que me lo tira para la derecha, y yo me tiro hacia la izquierda y hago el ridículo, toda España se reirá de mí, pues me tiro para la izquierda, pero seguro que ese cabrón cambia y me lo tira a la derecha, bueno, pues a la derecha, que sea lo que Dios quiera, ya coge carrerilla, hostias, míralo, para la izquierda, joder, mierda, lo sabía, y encima caigo en medio de la cagada de perro ésta, me cago en todo lo más sagrado.&lt;br /&gt;Sólo se dio cuenta de que Jacinto había fallado el penalti cuando oyó un OHHHHH que le cayó en las espaldas como un saco de cemento. La pelota subió, subió y subió, salió del campo y le cayó a un viajante de Murcia que odiaba el fútbol en el cristal delantero del coche; del susto, dio un volantazo y se empotró contra una farola del paseo, sin ocasionar daños personales, gracias a Dios y al airbag. Durante un segundo, que pareció una eternidad, el estadio se quedó mudo, pero sólo era un descanso; el público empezó a aplaudir con rabia, perdonando al jugador que les había dado tantas alegrías otras tardes de domingo. Cualquiera podía fallar, es más, sólo fallan los valientes, y Jacinto era el más valiente; por eso empezaron a animar más fuerte aún, con más ímpetu y ardor.&lt;br /&gt;Y continuaron los ataques sobre la portería enemiga, sin descanso, sin pausa, pero Jacinto fallaba todo lo falible; cuando no enviaba la pelota a la grada, le daba tal patada al césped que le dejaba una calva de considerables dimensiones. Para colmo de males, en un córner lanzado por el equipo visitante, Cangrejo II tuvo toda la mala fortuna de cabecear hacia su portería en lugar de despejar, eso sí, entrando el esférico por toda la escuadra. Los jugadores del Atlético casi ni celebraron el gol, no fuera a ser que les cayera todo Cañete de la Frontera encima, incluidos el recién nacido Cojoncio y la madre que lo parió; simplemente, se miraron unos a otros, incrédulos ante lo que sucedía, y pidieron a todos los santos del santoral, beatos incluidos, que todo terminara ya, que eran padres de familia, que todavía quedaban muchas letras por pagar y no era cuestión de dejarle todas las deudas a la viuda y a los huérfanos.&lt;br /&gt;Pero todo no quedó ahí; en tres desafortunados despejes de Jacinto, tres goles más subieron al marcador visitante antes de que el árbitro pitara el final de la primera parte. El público se encontraba al borde de las lágrimas; al presidente tuvieron que darle agua de azahar dos veces antes de llegar el descanso y a un señor de la grada de preferencia se lo tuvieron que llevar en camilla, porque se le quedó atravesado en medio de la garganta un buen trozo de bufanda. Los jugadores locales se fueron a la ducha arrastrando las botas, y el entrenador no hacía más que darse pellizcos en el brazo, intentando despertarse de la peor pesadilla de toda su vida. Quienes miraron a Cangrejo II, cuentan que llevaba una media sonrisa en los labios, pero pensaron que era un rictus de tensión.&lt;br /&gt;Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17962556-112974318083380704?l=lascosasdelpaco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/feeds/112974318083380704/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17962556&amp;postID=112974318083380704&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/112974318083380704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/112974318083380704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/2005/10/el-partido-del-siglo-y-ii.html' title='El Partido del Siglo (y II)'/><author><name>Francisco Palacios</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06072032192273360819</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17962556.post-112957209502552705</id><published>2005-10-17T19:58:00.000+02:00</published><updated>2005-10-17T20:01:35.030+02:00</updated><title type='text'>El Partido del Siglo</title><content type='html'>Jacinto Pérez Cangrejo, conocido en el mundillo futbolero como Cangrejo II, aparcaba su Mini color verde botella junto a la acera. Hoy venía menos cansado que de costumbre, porque el mister no había llegado al entrenamiento, y la sesión la dirigió Florentino, el médico del equipo; hombre más flojo no lo puedes encontrar en el mundo, y claro, hoy todo habían sido ronditos, unos pocos tiros a puerta y pare usted de contar. Durante el camino había soñado despierto con el partido del domingo, el último de la liga; en realidad había soñado con toda la temporada, que le estaba saliendo a pedir de boca.&lt;br /&gt;Muy pocos, seamos sinceros, ninguno, daba un duro por ellos a principios del mes de agosto, cuando, recién ascendidos de Segunda, comenzaban una liga en la que se manejaban miles de millones como el que maneja la calderilla a la hora de pagar el café. Y poco a poco, partido a partido, dejándose el pellejo en esos estadios de Dios, había conseguido ganarse el respeto y la admiración de todo el continente. Aunque en las primeras jornadas estuvieron titubeantes, desde noviembre no abandonaban los primeros puestos de la clasificación. Y desde hacía tres semanas, lideraban la tabla, algo impensable, rozando lo imposible, colocándose a la altura de los grandes enigmas del Universo. Para colmo, sólo faltaba una jornada, y con un empate con el colista les bastaba para llevarse el trofeo hasta las vitrinas del club, bueno, cuando compraran las vitrinas.&lt;br /&gt;Y eso que el equipo, el Sporting Cañetiense, con sede en Cañete de la Frontera, población con mil quinientos habitantes en invierno y mil quinientos uno en verano, (época en la que venía la hermana del Padre Benito a pasar las vacaciones) era modesto entre los modestos, pobre entre los más pobres; sin ir más lejos, gracias a los ingresos por televisión podía disfrutar de agua caliente en las duchas, un lujo oriental comparado con lo de los años anteriores, en los que, al caerles el agua por la espalda, los pobres jugadores no podían encontrarse el más claro exponente de su virilidad. Pero todo aquello no les importaba; habían sido capaces de desafiar la Historia, la lógica y los pronósticos de todos los especialistas que les daban por descendidos, mas o menos, a la altura del mes de enero.&lt;br /&gt;Y de ahí a la fama fue coser y cantar; eran portada de periódicos y revistas, protagonistas de las tertulias deportivas y de anuncios de natillas, calientes o frías. A diario se recibían en la sede del club ofertas por casi todos los jugadores, y por él mismo se habían interesado en Italia, poniendo sobre la mesa un cheque con más ceros de los que había podido ver en todas sus notas del colegio. Incluso el entrenador se encontraba entre los futuribles seleccionadores nacionales, para llevar el timón del equipo durante el próximo mundial. Vamos, para mear y no echar gota. Pero todo dependía del resultado de este domingo; eso demostraría madurez y capacidad de sobrepasar toda la presión que se les venía encima; sin eso, las ofertas se desvanecerían, y los ceros en los cheques se esfumarían como los cubitos de hielo en un vaso de tinto con gaseosa.&lt;br /&gt;Había parado el coche junto a un bloque de apartamentos de nueva construcción; su novia, María del Desamparo, se había empeñado en comprarse aquella casa, y él se había empeñado hasta las cejas. Desde que se había hecho famoso, a su novia le habían entrado las prisas por casarse, vamos, más que prisas, carreras por convertirse en la esposa del más glorioso goleador que había visto nacer aquellas tierras, el máximo realizador del campeonato, el alma del equipo, en resumen, la caña de las legañas. En poco más de un mes había comprado seis docenas de toallas, cuatro juegos de cama, tres baterías, tres cuberterías y tres vajillas, y el pobre Jacinto se preguntaba si alguna vez en su vida sería capaz de beber en tantos vasos, secarse en tantas toallas o comer en tantos platos. Pero bueno, si era el deseo de ella, no era nadie para oponerse; llevaban diez años de novios, siempre apurados de dinero, y si ahora la cosa cambiaba para mejor, pues estupendo. De todas maneras, también tenía ya ganas de casarse, que demonios, de perdidos al río.&lt;br /&gt;Sacó del asiento trasero del Mini un ramo de rosas blancas, un detallito sin importancia que compró en la floristería de Isabelita, que por cierto le hizo una rebajita a cambio de que el domingo metiera tres goles. Abrió el portal, entró en el ascensor, subió hasta la segunda planta y con cuidado metió la llave en la cerradura. Él sabía que María del Desamparo se encontraría allí; seguro que estaría fregando, o colocando figuritas en las estanterías del mueble del salón, o ordenando las cacerolas en los muebles de la cocina. Por eso entró muy despacio, sin hacer ruido, como si caminara sobre clavos al rojo vivo y llenos de moho. Caminando de puntillas, atravesó el pasillo, mirando de reojo la cocina, el cuarto de baño, el salón, nada, ni rastro de la novia. Y seguro que estaba allí, porque la puerta no estaba echada, y ella siempre la dejaba bien cerrada. Al fin logró oír un pequeño ruido en el dormitorio; seguro que estaba ordenando los juegos de cama en el armario; siguió caminando aún más despacio, casi tanto como cuando echaban por la tele la repetición de alguno de los penaltis que le hacían los domingos. Llegó hasta el marco de la puerta, y cuando se disponía a entrar, enarbolando el ramo de rosas como si fuera la antorcha olímpica o una espada en una película de piratas, notó que los ruiditos eran jadeos, y que su novia no estaba ordenando juegos de cama, sino que practicaba alguno de esos juegos con un tipo que tenía el trasero lleno de pelos, como su entrenador, y que había dejado unas gafas de concha en la mesita de noche, como las de su entrenador, y que había tirado al suelo un chandal igualito igualito a uno que tenía su entrenador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17962556-112957209502552705?l=lascosasdelpaco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/feeds/112957209502552705/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17962556&amp;postID=112957209502552705&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/112957209502552705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/112957209502552705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/2005/10/el-partido-del-siglo.html' title='El Partido del Siglo'/><author><name>Francisco Palacios</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06072032192273360819</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-17962556.post-112957185052904094</id><published>2005-10-17T19:55:00.000+02:00</published><updated>2005-10-17T19:57:30.533+02:00</updated><title type='text'>Para empezar,un cuentito</title><content type='html'>Hola a todos:&lt;br /&gt;Este es el comienzo de mi blog, en el que iré colocando todo aquello que se me vaya antojando, vamos, como todo Dios.&lt;br /&gt;Para empezar, colgaré uno de mis cuentos. A ver que os parece...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/17962556-112957185052904094?l=lascosasdelpaco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/feeds/112957185052904094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=17962556&amp;postID=112957185052904094&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/112957185052904094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/17962556/posts/default/112957185052904094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lascosasdelpaco.blogspot.com/2005/10/para-empezarun-cuentito.html' title='Para empezar,un cuentito'/><author><name>Francisco Palacios</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06072032192273360819</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
